Respire (2014)

Drama en el que dos adolescentes entablan una relación cruel y destructiva en un pueblo del sur de Francia. Mélanie Laurent realiza su segundo film como directora mostrando una ductilidad para el trabajo con las actrices, la captura de gestos (la cara de la protagonista después del beso y la cachetada inmediata de su amiga, la caricia en la mano en la mesa), el poder de síntesis y la contención dramática más allá de que la historia transita caminos conocidos. Para quién haya visto Les filles ne savent pas nager (2000) la resolución no guarda ninguna sorpresa. La puesta en escena no necesita grandes despliegues más allá de un naturalismo de provincia. Algunos apuntes estilísticos como los ralentíes parecen un poco gratuitos. Pero un par de hallazgos visuales como el de la protagonista mojando los pies en el lago mientras su amiga vuela en una avioneta o el travelling que la descubre espiando la casa de su amiga muestran a Laurent como una atenta narradora.