Cuento de terror y ciencia ficción en el que un doctor experimenta con los rayos X para mejorar la visión y se lanza a la fuga después de un asesinato en Las Vegas. Pese a las obligadas escenas “nudies” y los espantosos efectos visuales, la película se salva por el tono pulp característico de Corman y por el violento aliento trágico de la resolución.
