Melodrama en los que unos jóvenes aspirantes de músicos country se ven envueltos en un triángulo amoroso en Nashville. Tal vez moleste el pulcro relato sobre juventud de la década de 1990 (que se pelea por un jabón) o la supuesta mística que le quiere imprimir al sonido de Nashville, pero el sufrido papel que le toca jugar a Dermot Mulroney compensa un poco las cosas.
