Comedia dramática en la que un empleado soltero de una empresa de seguros presta su departamento para las citas amorosas de sus jefes en New York. La película es despareja. Tiene un arranque genial pero después de un rato los intentos de suicido no son muy graciosos. El feroz retrato del capitalismo y la inmoralidad se va desdibujando hacia una previsible resolución.
