Western en el que un pistolero busca al asesino de su novia y llega a un rancho que esconde criminales en Wyoming en la década de 1870. En el film el retrato de los personajes determina las acciones. Lo que arranca como un cuento de revancha deriva en una espiral de violencia. El uso del flashback al principio, las canciones, los espejos y la cámara temblorosa confirma la modernidad de la puesta en escena de Lang.
