Slasher en el que una escuela de danza es acosada por un asesino serial en New York. Fulci utiliza las luces de la Gran Manzana y el deslumbrante poder visual de su puesta en escena para hacer uno de sus films más estilísticos. Pese a que su film se pretende una mezcla de Flashdance (1983) con el slasher, tampoco abusa de las escenas de baile.
