Comedia romántica la que una adolescente recién graduada del liceo entretiene al amante de su hermana casada en Caracas. El coeficiente hawksiano de la comedia romántica es alto: Juan Carlos Thorry pasa sin problemas por Cary Grant, la torpeza masculina aparece oportunamente y el primer beso al pasar es más sorpresivo que de costumbre porque se da sobre el final. La escena en la que la protagonista debe pasar la noche casa del abogado y el doble sentido de los diálogo acusan un poco el histeriqueo del género en la década de 1950, pero la cuestión del cuerpo y la proximidad está bellamente retratada en la puesta en escena de Christensen.
